05/12/2022

Trabajadores de Correos se encierran en las oficinas de Tarragona para denunciar el desmantelamiento del servicio público

Convocados por CCOO y UGT


Trabajadores de Correos de la demarcación de Tarragona, se han encerrado este martes en las oficinas de Tarragona, de la plaza Corsini, en el centro de la capital tarraconense, para denunciar el desmantelamiento del servicio público y las condiciones precarias que sufre la plantilla. Los empleados han ocupado la primera planta de la sede principal, desde dónde han echado octavillas y han gritado consignas como ‘Correos no se vende, sino que se defiende’.

También han colgado una pancarta y carteles reivindicativos para reclamar mejoras laborales. La protesta se enmarca en las movilizaciones que se están hecho en todo la Estado Español.

Los sindicatos han cargado contra la «mala» gestión del presidente de Correos, Juan Manuel Serrano, a quien acusan de estar desmantelando el servicio público postal y de llevar la empresa a la quiebra técnica. Los sindicalistas lamentan los casi 600 millones de euros de pérdidas acumuladas en los últimos tres años y las «tasas altas» de precariedad laboral con unos 10.000 empleados contratados a tiempo parcial.

«Hoy hemos hecho una acción rápida de cierre ante la posible privatización del servicio y por la mala gestión del presidente Serrano, quien tuvo que pedir 1.000 millones de euros para pagar nóminas», ha afirmado el secretario del Sector Postal UGT-Servicios Públicos Tarragona, Joan Beltran.

En la demarcación de Tarragona, las cifras son muy similares y la eventualidad se sitúa alrededor del 22%. Correos tiene una plantilla de unos 700 trabajadores en las comarcas tarraconenses. «Nos faltarían más de 200 personas, tenemos mucha jornada parcial tanto a oficinas como en el reparto, esto es una ocupación en precario porque hablamos de jornadas de cuatro o cinco horas diarias», ha lamentado Beltran.

Por su parte, la secretaría general postal de CCOO, Neus Domingo, ha denunciado la precarización del servicio en las zonas rurales. «Estamos sufriendo un desmantelamiento muy fuerte, desde hace muchos años que el kilometraje no lo suben y la gasolina ha subido mucho, además los hacen hacer más kilómetros y bajo amenazas.